Se acabó la cuenta atrás: ISO 9001:2026 ya está aquí
El 16 de septiembre ISO publica la nueva ISO 9001:2026. Llevamos años oyendo hablar de borradores, plazos y “próximamente”, y por fin deja de ser una fecha en el calendario para ser la norma que certificamos a partir de ahora.
Hace unos meses os hablamos de esta revisión por aquí, pero entonces solo teníamos el DIS: un borrador con tendencias más o menos claras, sujeto a cambios. Desde entonces el FDIS el texto definitivo, el que ya no admite modificaciones de fondo pasó su votación internacional. Así que esta vez podemos contaros lo que hay, no lo que se espera. Y conviene hacerlo, porque durante el proceso de revisión ha corrido bastante ruido sobre esta norma que no se ajusta a la realidad.
Primero, lo que NO cambia
Va a sonar raro empezar por aquí, pero es lo más importante que hay que saber. Durante meses circuló por redes la idea de que ISO 9001:2026 iba a meter requisitos obligatorios sobre inteligencia artificial o transformación digital. Nunca fue así. Nada de eso está en el texto final.
Lo que sí se mantiene:
- 10 cláusulas siguen siendo las mismas.
- Sigue la Estructura Armonizada (la que evolucionó de la Estructura de Alto Nivel), así que la compatibilidad con ISO 14001, ISO 45001, ISO 27001 y el resto de las normas de gestión no se toca.
- El enfoque basado en procesos y el ciclo PHVA siguen siendo el esqueleto del sistema.
Si tenéis un sistema de gestión de la calidad bien implantado, no hace falta tirarlo y empezar de cero. Esto es una puesta al día, no un cambio de modelo.
Los cambios que sí trae, cláusula a cláusula
Estos son los cambios confirmados en el texto definitivo del FDIS, sin adornos:
Cultura de calidad y comportamiento ético (cláusula 5.1.1). Este es el que más va a dar que hablar. La alta dirección tiene que promover de forma explícita una cultura de calidad y un comportamiento ético, y poder demostrarlo con hechos, no solo con una frase bonita en el manual. La propia norma lo describe como algo que “se refleja en los valores compartidos, actitudes, prácticas y acciones” de la organización. El mismo criterio aparece también en la cláusula 7.3 (toma de conciencia del personal) y se menciona en la 7.1.4.
Riesgos y oportunidades, cada uno en su cláusula. Hasta ahora ambos convivían en la 6.1.2, y la definición de riesgo incluso contemplaba “efectos positivos”. A partir de ahora la 6.1.2 se queda solo con los riesgos y hay una 6.1.3 nueva, exclusiva para oportunidades, con su propio anexo. No es un requisito nuevo en el fondo, pero sí un giro de enfoque: muchos sistemas tienen su gestión de riesgos muy trabajada y su apartado de oportunidades casi vacío, y es de esperar que los auditores empiecen a fijarse más ahí.
Cambio climático (cláusulas 4.1 y 4.2). Aquí, en realidad, no hay nada nuevo: la obligación de valorar si el cambio climático afecta al sistema de gestión ya está vigente desde la enmienda de 2024. La 2026 solo la incorpora al cuerpo de la norma. Si todavía no lo tenéis documentado, este es el momento de cerrarlo.
Gestión del cambio más exigente (cláusula 6.3). Se suman tres requisitos a la hora de planificar cualquier cambio: cómo se comunica, cómo se monitoriza y evalúa su eficacia, y cómo se revisan los resultados. Si tenéis un procedimiento de control de cambios, tocará revisarlo.
Partes interesadas, con más criterio (cláusula 4.2). Ahora hay que determinar explícitamente qué requisitos de las partes interesadas se abordan dentro del sistema y por qué. Ya no sirve marcar “sí” o “no” en una tabla sin justificación.
Revisión por la dirección (cláusula 9.3.2). Se añade una entrada nueva de obligado cumplimiento: los cambios en las necesidades y expectativas de las partes interesadas.
Anexo A, mucho más grande. Crece de forma notable, con aclaraciones para casi cada apartado de la norma. Es un buen sitio al que acudir cuando la redacción de un requisito genere dudas, sobre todo en riesgos, oportunidades y conocimiento organizacional.
Cambios de lenguaje. “Mantener información documentada” y “conservar información documentada” se sustituyen por “estar disponible como información documentada”. No cambia el fondo, pero conviene saberlo para no liarse leyendo el texto.
El periodo de transición
ISO todavía no ha confirmado de forma oficial cuánto va a durar el periodo de transición. Tomando como referencia lo que pasó con ISO 14001:2026, cuyo alcance de cambios fue parecido, lo lógico es que ronde los tres años, hasta 2029, con convivencia entre certificados 2015 y 2026. Los organismos de acreditación necesitan antes su propio proceso de formación y homologación, así que las primeras auditorías bajo la nueva versión probablemente no arranquen de forma generalizada hasta bien entrado 2027.
Hay margen, pero tampoco es para dejarlo aparcado. Con lo que hemos visto en transiciones normativas anteriores, os proponemos empezar por aquí:
- Revisad contexto y partes interesadas, y cerrad el criterio de cambio climático si todavía no lo tenéis resuelto desde 2024.
- Actualizad la formación del personal incluyendo cultura de calidad y comportamiento ético; puede ser buen momento para definir un código de conducta si no existe.
- Dadle su propio espacio a las oportunidades, con criterios claros de cuándo aprovecharlas.
- Revisad el procedimiento de control de cambios para incorporar comunicación, seguimiento y revisión de resultados.
- Preparad la próxima revisión por la dirección para recoger los cambios en expectativas de partes interesadas.
Cómo os acompañamos desde URS SPAIN
Llevamos más de 30 años certificando sistemas de gestión en más de 60 países y ya hemos acompañado varias transiciones normativas antes que esta. En cuanto se confirmen oficialmente los plazos de transición, actualizaremos este artículo con el calendario concreto y avisaremos directamente a quienes ya certificáis con nosotros.
Si preferís adelantaros, en ISO Training Center Spain tenemos preparada formación específica sobre los cambios de ISO 9001:2026, en formato presencial y en nuestro campus virtual, pensada para equipos de calidad, auditores internos y responsables de sistemas de gestión.
¿Tenéis dudas sobre cómo os afecta esta revisión o queréis ir programando vuestra auditoría de transición? Escribidnos. Preferimos que el cambio de versión sea un trámite tranquilo, no una sorpresa de última hora.
