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Desde el 7 de julio tu próximo coche es distinto: así ha cambiado la seguridad vial en Europa

El pasado 7 de julio entró en vigor la última fase del Reglamento (UE) 2019/2144, conocido como Reglamento General de Seguridad o GSR. No es una norma nueva —se aprobó en 2019 y lleva desplegándose por fases desde 2022— pero esta última etapa cierra un periodo de transición que llevaba varios años abierto: los vehículos construidos sobre plataformas más antiguas, que hasta ahora podían seguir vendiéndose como nuevos con ciertas excepciones, dejan de tener ese margen.

Y sin embargo, buena parte de la conversación sobre esta norma se está quedando en el titular de prensa del motor, sin bajar a lo que de verdad importa para quien fabrica o suministra componentes.

Qué cambia realmente en esta fase

De todo lo que se está publicando estos días, dos novedades aparecen confirmadas de forma consistente en distintas fuentes especializadas del sector:

  • Luz de freno adaptativa (ESS), que parpadea de forma automática en frenadas bruscas para avisar con más claridad al tráfico de detrás.
  • Registro de datos ampliado a vehículos pesados (camiones y autobuses), una exigencia que hasta ahora solo aplicaba a turismos.

El resto de sistemas ADAS que suelen aparecer mencionados junto a esta fecha —frenada automática de emergencia, aviso de distracción del conductor, asistente de mantenimiento de carril— ya son obligatorios desde julio de 2024 para vehículos de nueva matriculación. Lo que aporta esta fase de 2026 no es que aparezcan sistemas nuevos, sino que se cierra el margen que aún tenían algunos modelos construidos sobre arquitecturas más antiguas para seguir vendiéndose sin cumplir el paquete completo.

Lo que no cambia (y conviene no dar por hecho)

Un aviso importante, porque se está difundiendo con bastante confusión: la interfaz para alcoholímetro antiarranque no es una novedad de esta fase. Es obligatoria desde 2024, y además —esto también genera confusión en muchos medios— el reglamento delegado que la desarrolla exige únicamente la interfaz de conexión, no el dispositivo físico. Si el alcoholímetro debe instalarse y usarse de forma efectiva depende de la legislación de cada Estado miembro, no del reglamento europeo en sí.

Lo traemos a colación porque es un buen recordatorio: en un marco regulatorio que se despliega por fases y que combina reglamento europeo con desarrollo normativo nacional, vale la pena verificar cada requisito contra el texto oficial antes de dar por buena la lectura que hace la prensa generalista.

Por qué esto también es un asunto de cadena de suministro

Los sistemas ADAS que exige el reglamento dependen de sensores, cámaras, software y hardware que llegan de proveedores de distintos niveles. No tenemos constancia de ningún caso público de homologación bloqueada por un fallo en un proveedor de tercer nivel relacionado con esta norma, pero es razonable pensar que el tipo de control que exige el reglamento —trazabilidad de componentes, gestión de cambios de ingeniería, respuesta ante no conformidades— recae tanto en el fabricante final como en su cadena de proveedores.

Quien ya tiene certificado IATF 16949 lleva buena parte de este camino recorrido, porque el control de proveedores externos y la gestión de cambios ya forman parte del núcleo de la norma. Aun así, conviene revisarlo de forma específica frente a los requisitos vigentes del GSR, en lugar de asumir que queda cubierto de forma automática.

Qué revisar si formáis parte de esta cadena

Documentación de trazabilidad de los componentes electrónicos y de software que integráis, con atención particular a los vinculados a sistemas ADAS.

Gestión de cambios de ingeniería, sobre todo cuando un proveedor actualiza software embarcado sin que eso implique, en apariencia, un cambio físico del componente.

La posición de URS Spain

En URS Spain llevamos más de 30 años certificando sistemas de gestión en el sector automoción, entre otros. La entrada en vigor de esta fase del GSR no cambia los fundamentos de IATF 16949, pero sí es un buen momento para comprobar que el control de vuestra cadena de proveedores está a la altura de lo que la homologación exige ahora.

¿Tenéis dudas sobre cómo encaja esta fase del GSR con vuestra certificación actual? Escribidnos y lo miramos juntos.

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